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Cómo prepararse para el Camino de Santiago

Doce semanas de preparación razonable, adaptadas a la ruta que elijas. Y lo que de verdad marca la diferencia, que no es el fondo físico: son los pies.

Qué hay que preparar en realidad

El Camino no exige forma física excepcional. Exige tolerancia a la repetición, que es otra cosa.

Caminar 20 km un domingo lo hace mucha gente sin entrenar. Caminar 20 km cinco días seguidos, con mochila y sin recuperar del todo entre jornadas, es lo que rompe a quien no se ha preparado. El problema casi nunca es el corazón ni los pulmones: son los pies, las rodillas y la espalda.

Por eso el entrenamiento útil no es correr ni ir al gimnasio: es caminar, con la mochila puesta y con el calzado que vas a usar.

Doce semanas, semana a semana

SemanasQué hacerSalida larga del fin de semana
1 a 3Caminar 3 días por semana, 40–60 min, sin mochila8–10 km
4 a 6Igual, pero con la mochila cargada a la mitad12–15 km
7 a 9Añadir desnivel: busca cuestas o escaleras18–20 km con mochila completa
10 a 11Dos días seguidos de salida larga20 km sábado + 18 km domingo
12Bajar carga, descansar. No entrenes la última semana10 km suaves

Lo más importante de esa tabla está en las semanas 10 y 11: los dos días seguidos. Es el único ensayo que reproduce lo que de verdad vas a hacer, y el que revela si tu calzado o tu mochila tienen un problema.

Si no tienes doce semanas, prioriza en este orden: estrenar el calzado, las salidas con mochila cargada, y el fin de semana de dos días seguidos.

Cuánto entrenar según la ruta

RecorridoPreparación necesaria
Sarria o Tui en 6-7 etapasPoca. Con caminar algún fin de semana y estrenar el calzado basta
Sarria o Tui en 5 etapasMedia. Etapas de más de 20 km encadenadas
Ferrol o LugoMedia. Menos gente pero más desnivel acumulado del que parece
León o AstorgaAlta. Dos semanas seguidas, con la Cruz de Ferro y O Cebreiro
El Primitivo enteroMuy alta. Es el más exigente: desnivel diario y tramos sin escapatoria
El Norte enteroMuy alta. Ocho semanas de sube y baja continuo

Y una advertencia sobre el Primitivo: si arrastras problemas de rodilla o no has entrenado desnivel, no es la ruta. Preferimos decirlo antes de que reserves.

Los pies: la preparación que nadie hace

Las ampollas arruinan más Caminos que la falta de fondo físico. Y son casi todas evitables.

Durante el Camino: quítate el calzado en las paradas largas, airea los pies y cámbiate los calcetines a mediodía si hace calor.

Las tres lesiones habituales

Tendinitis del tibial anterior. Dolor en la parte delantera de la espinilla, típico de las bajadas largas y del exceso de kilómetros los primeros días. Se previene subiendo el kilometraje de forma gradual.

Fascitis plantar. Dolor en la planta, sobre todo al levantarse por la mañana. Suele venir de calzado sin amortiguación o demasiado gastado.

Molestias de rodilla en las bajadas. Es donde más se castiga la articulación. Los bastones reducen el impacto de forma notable, y en descensos como el de El Acebo o la bajada a Molinaseca marcan una diferencia real.

Esta página es orientativa y no sustituye a un profesional sanitario. Si arrastras una lesión previa o el dolor no cede con descanso, consúltalo antes de salir.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto hay que entrenar para el Camino de Santiago?

Con doce semanas caminando tres días por semana y alguna salida larga con mochila se llega sobrado a un recorrido de cinco días. Para dos semanas o para el Primitivo, hace falta más.

¿Hay que ir al gimnasio?

No es necesario. Lo que prepara para el Camino es caminar, con la mochila puesta y con el calzado que vas a usar.

¿Cómo evitar las ampollas?

Calzado estrenado, media talla más, calcetines técnicos y parar en cuanto se note una rozadura, sin esperar al final de la etapa.

¿Se puede hacer el Camino sin entrenar?

Un recorrido corto con etapas por debajo de 20 km y mochila transportada, sí. Encadenar jornadas de 25 km sin preparación es donde empiezan los problemas.

¿Sirven los bastones?

Reducen bastante el impacto en las rodillas en las bajadas largas. En terreno llano su utilidad es menor.